El Estancamiento del AC Milan en Roma: Una Noche de Oportunidades Perdidas
En el corazón de Roma, bajo las brillantes luces del histórico Stadio Olimpico, AC Milan luchó por un empate 1-1 contra AS Roma en una fresca noche de enero de 2026. El choque, rico en anticipación, se desarrolló contra un telón de fondo de fervor de los aficionados y maestría estratégica, proporcionando un espectáculo que resonó con los ecos de la grandeza del fútbol italiano.
AC Milan, guiado por la mano experimentada de Massimiliano Allegri, entró en la arena con un formidable récord, habiendo permanecido invicto en sus últimos 21 encuentros de Serie A. El alineamiento de los Rossoneri, en una formación 3-5-2, presentó a pilares como Mike Maignan bajo los postes, cuyo rendimiento le valdría más tarde el galardón de Jugador del Partido. Sus heroicas paradas, particularmente contra Donyell Malen y Zeki Celik, fueron fundamentales para mantener la posición de Milan en el juego.
Los primeros intercambios del partido vieron a Roma tomar el control temprano, poniendo a prueba la resistencia de Milan. Sin embargo, fue en la segunda mitad cuando los Rossoneri golpearon primero. En el minuto 62, Koni De Winter grabó su nombre en la historia de Milan con un preciso cabezazo hacia abajo desde un córner de Luka Modric, marcando su primer gol para el club. La celebración, sin embargo, fue atenuada por un espectro familiar de fragilidad defensiva.
Roma, imperturbable, capitalizó un momento de lapsus en la defensa de Milan. Una mano de Davide Bartesaghi dentro del área le dio a Lorenzo Pellegrini la oportunidad de igualar el marcador desde el punto de penalti en el minuto 74. Pellegrini, con calma y precisión, envió el balón más allá de Maignan, marcando su tercer gol de liga de la temporada y dando nueva vida a los locales.
A pesar del empate, la batalla por el Scudetto sigue siendo ardua para Milan, que ahora está cinco puntos por detrás de su archirrival Inter de Milán, que avanzó con una convincente victoria de 6-2 sobre Pisa. Este empate marcó el octavo de Milan fuera de casa en solo once partidos, una estadística que subraya un patrón de oportunidades perdidas contra oponentes menores, como se vio en los recientes empates con Fiorentina y Pisa.
La noche en Roma, aunque no proporcionó los deseados tres puntos, fue un testimonio de la resistencia de Milan y la excelencia en la portería de Maignan. Sin embargo, también sirvió como un recordatorio de los desafíos que les esperan en su búsqueda de la corona de la Serie A, mientras continúan persiguiendo a sus rivales interurbanos en una temporada definida por márgenes estrechos y narrativas dramáticas.







