Maestría Táctica: El Triunfo de Benfica sobre el Real Madrid en un Thriller de la Liga de Campeones
En un partido que será recordado como un punto de inflexión en el fútbol europeo moderno, la victoria de SL Benfica por 4-2 sobre el Real Madrid el 28 de enero de 2026, no solo fue un testimonio de la tenacidad del equipo, sino una obra maestra táctica orquestada por el astuto José Mourinho. La clasificación de Benfica para la fase de eliminación directa de la Liga de Campeones, superando la fuerza del Real Madrid, subrayó la ingeniosidad del acumen estratégico de Mourinho.
El partido comenzó con el Real Madrid afirmando su autoridad, utilizando una fluida formación 4-3-3, caracterizada por un juego dinámico por las bandas y creadores de juego en posiciones retrasadas. El primer gol de Madrid anotado por Schjelderup fue un producto de este sistema, explotando los medios espacios con rápidas combinaciones que dejaron a la defensa de Benfica momentáneamente deshecha.
Sin embargo, Benfica no se quedó atrás. La respuesta de Mourinho fue cambiar a una formación más agresiva 3-4-3 a mitad de la primera mitad, un cambio táctico que proporcionó mayor amplitud y superioridad numérica en el mediocampo. Este cambio fue crucial, permitiendo a Benfica presionar alto y interrumpir el juego de construcción de Madrid. La ajuste dio sus frutos cuando los tres delanteros de Benfica comenzaron a encontrar espacios entre las líneas de Madrid, llevando a su regreso.
La segunda mitad vio al Real Madrid extender su ventaja a través de Mbapp, aparentemente poniendo el juego fuera de alcance. Sin embargo, la presión implacable de Benfica forzó errores, culminando en la dramática expulsión de Raúl Asencio y Rodrygo en el tiempo de descuento. La ventaja numérica fue crucial ya que Benfica, necesitando un gol para asegurar su futuro en la Liga de Campeones, se lanzó a la ofensiva. En un esfuerzo de último minuto que epitomizó la tenacidad portuguesa, Benfica anotó dos goles más, dando vuelta al partido y asegurando una victoria histórica.
Mourinho, reflexionando sobre los acontecimientos de la noche, lo proclamó como una 'noche histórica', enfatizando la mezcla de disciplina táctica y resiliencia emocional que demostraron sus jugadores. La victoria no solo garantizó a Benfica un lugar en los 8 mejores, sino que también destacó el potencial de equipos tácticamente astutos y financieramente modestos para competir en los niveles más altos.
Este triunfo, junto con la victoria del Sporting sobre el Athletic Club, marcó un momento decisivo para el fútbol portugués en el ámbito europeo. El éxito de Benfica, impulsado por la innovación estratégica y la adaptabilidad, sirve como un modelo para superar las disparidades financieras con clubes más ricos y subraya el impacto transformador del liderazgo de Mourinho.







