El drama tardío provoca la caída de Eibar ante Badalona en Liga F
En el cautivador mundo del fútbol femenino español, son los momentos de drama los que a menudo mantienen a los aficionados al borde de sus asientos. El 1 de febrero de 2026, se desarrolló un momento dramático cuando el equipo femenino del SD Eibar se enfrentó al FC Badalona en la Liga F. Eibar, luchando en la parte baja de la tabla, esperaba revertir su fortuna, pero se vio sometido a una derrota tardía, con el marcador final de 2-1 a favor del FC Badalona.
El partido fue una historia de formaciones estratégicas y decisiones clave. El FC Badalona optó por una formación clásica 4-3-3, buscando aprovechar su poder ofensivo. En contraste, Eibar adoptó una formación más conservadora de 5-3-2, quizás reflejando sus luchas actuales y un deseo de reforzar su defensa. A medida que avanzaba el partido, quedó claro que la batalla táctica dependería de momentos críticos.
Un punto de inflexión significativo llegó en el minuto 85, cuando Cristina Cubedo del FC Badalona encontró la red, inclinando la balanza a favor de su equipo. Este gol fue un golpe para Eibar, que había luchado valientemente durante todo el partido. Añadiendo al drama, Sofie Junge fue introducida como sustituta en el minuto 88, señalando la intención de Badalona de asegurar su ventaja.
Sin embargo, el momento más crucial llegó en el tiempo de descuento. Carla Andrés, una figura influyente para Eibar, recibió una tarjeta roja en el minuto 96. Esta expulsión tardía no solo dejó a Eibar con un jugador menos, sino que también contribuyó a su colapso, ya que no pudieron remontar.
Las estadísticas de este partido pintan un cuadro más amplio de la actual situación de Eibar. Antes de este encuentro, el récord de Eibar era de 5 victorias, 2 empates y 10 derrotas, con una diferencia de goles de -18. La derrota ante Badalona añadió otra pérdida a su cuenta, consolidándolos aún más en los últimos lugares de la tabla de la Liga F.
En contraste, la victoria del FC Badalona mejoró su récord a 6 victorias, 8 empates y 4 derrotas, con una diferencia de goles de -4. Este resultado no solo impulsó su posición en la clasificación, sino que también ejemplificó su resistencia en partidos ajustados.
Para Eibar, este resultado resalta los desafíos que enfrentan en la liga. Una mala racha, subrayada por 11 derrotas en 18 partidos, los ha dejado en una posición precaria. La tarjeta roja tardía fue sintomática de sus luchas, ya que los momentos de indisciplina y lapsos de concentración a menudo han resultado costosos.
A medida que avanza la temporada, Eibar necesitará abordar estos problemas si desea ascender en la tabla. Ya sea a través de ajustes tácticos o adquisiciones de jugadores, el camino a seguir requiere cuidadosa consideración y acción decisiva.






