Un Nuevo Capítulo: Hellas Verona se separe de Paolo Zanetti
Los ecos de una era caída reverberan a través de los históricos pasillos de Hellas Verona, ya que el club se encuentra en una encrucijada, un punto marcado por la abrupta salida del entrenador principal Paolo Zanetti. El 2 de febrero de 2026, el club anunció el despido de Zanetti, una decisión precipitada por una aplastante derrota 4-0 a manos de Cagliari, una pérdida que dejó a los Gialloblu varados en el fondo de la Serie A. Este capítulo melancólico en la ilustre historia de Verona no es meramente una historia de derrota, sino un reflejo de los tumultuosos mares que el club ha navegado durante la última temporada y media.
La gestión de Zanetti, que abarcó poco más de una temporada y media, fue una de aspiraciones y frustraciones. La trayectoria una vez prometedora ha sucumbido al peso de las expectativas no cumplidas, con Verona languideciendo con apenas 14 puntos de 23 partidos. Un par solitario de victorias en diciembre de 2025 ofreció un breve destello de esperanza, pero la sombra del descenso se cernía cada vez más a medida que avanzaba la temporada. Con el club igualado en puntos con Pisa y cuatro puntos por debajo de la salvación, la urgencia de un cambio se volvió palpable.
La decisión de liberar a Zanetti de sus funciones es emblemática de una tendencia más amplia que recorre el fútbol italiano de élite. En una temporada marcada por la inestabilidad, Verona se convirtió en el sexto club de la Serie A en cambiar de entrenador, subrayando las presiones incesantes y la precariedad inherente al deporte. La declaración oficial del club, aunque agradeciendo a Zanetti por sus contribuciones, marcó el final de un capítulo que no logró proporcionar la estabilidad y el éxito previstos.
El entrenador de Primavera Paolo Sammarco ha sido encargado de la monumental tarea de enderezar el rumbo. Al asumir el control de la sesión de entrenamiento del equipo, el peso de la ilustre historia del club y las esperanzas de sus fervientes seguidores descansaban sobre sus hombros. Con 15 jornadas restantes, la narrativa de la temporada de Verona aún no está completamente escrita. El camino por delante está lleno de desafíos, pero en el corazón de Hellas Verona reside una resiliencia que ha resistido la prueba del tiempo. Los fieles seguidores de Gialloblu esperan con la respiración contenida, anhelando un renacimiento, un reavivamiento del espíritu que una vez impulsó a su amado club hacia la gloria.






